Andropausia | Causas y solución

Los síntomas y tratamiento de la andropausia son poco conocidos por la mayoría de los hombres. En la actualidad, la condición conocida comúnmente como “Andropausia” es denominada por los especialistas médicos Hipogonadismo Masculino de Inicio Tardío. Se caracteriza por un déficit de andrógenos que se da con el avance de la edad, y se está convirtiendo en un tema de creciente interés en todo el mundo, no sólo por la comunidad médica, sino por los ciudadanos en general.

Numerosas investigaciones aportan resultados que demuestran una disminución progresiva de los niveles de testosterona con el paso de los años, e indican que una proporción importante de los varones mayores de 60 años presentan unas cifras de testosterona en sangre inferiores a las consideradas como normales en el adulto de 20 a 30 años de edad. Nosotros pensamos que esta situación puede evitarse y revertirse, y para ello asesoramos a nuestros clientes de todas las edades en nuestros cursos de sexualidad online.

Andropausia | síntomas y tratamiento

En el hombre de edad avanzada la aparición de hipogonadismo puede ser facilitada por la presencia de factores de riesgo como diabetes mellitus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, obesidad, síndrome metabólico, hemocromatosis y enfermedades artríticas inflamatorias, renales o relacionadas con el VIH.

Los bajos niveles de esta hormona pueden producir un cuadro clínico caracterizado por falta de deseo sexual, trastornos de la erección o disfunción eréctil, disminución de la fuerza y de la masa muscular, aumento de la grasa corporal, disminución de la densidad mineral ósea, osteoporosis, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, disminución del crecimiento de la barba y bajo estado de ánimo o depresión.

(Para autoevaluar la función sexual y como ayuda para descartar una posible repercusión conviene realizar algunos de los test sexuales masculinos que ofrece esta web.)

Cuando se sospecha este tipo de hipogonadismo, el médico puede decidir realizar unos análisis para determinar los niveles sanguíneos de testosterona total (en obesos: testosterona libre), LH y prolactina, así como otras pruebas que se consideren oportunas, como la valoración del estado de la próstata.

Por desconocimiento o desidia, esta condición puede pasar desapercibida para el paciente, pero este síndrome tiene tratamiento, y debe siempre consultarse al médico de familia si se cree que puede padecerse este problema, pues su diagnóstico precoz reduce consecuencias y previene complicaciones.

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