Cómo se comporta un buen amante

Con o sin la compañía de un buen amante, cuando una mujer se trabaja interiormente, puede llegar el momento en que se haga ciertas preguntas importantes para sincerarse con una misma: ¿Es mi hombre el adecuado para mí? ¿Tiene las condiciones suficientes para que me sienta sexualmente satisfecha? ¿Es el responsable de mi escaso apetito sexual? ¿Es mi pareja la culpable de mi poca facilidad para alcanzar el orgasmo?

el buen amante

Aunque se dice este refrán: “No hay mujeres frígidas, sino hombres inexpertos…” , no te lo creas, es una frase ambigua, incierta y pasada de moda. A estas alturas del siglo XXI sabemos que la propia mujer es la responsable de su propio placer, y que no depende del varón para llegar al clímax, sino que puede ayudarse de él para lograrlo y expandir sus posibilidades de goce sexual.

Por ello, que la pareja masculina sea un buen amante es favorable, pero no es condición suficiente para que la mujer se sienta satisfecha en la cama. No obstante, existen unas condiciones y características del varón que resultan fundamentales desde el punto de vista de la energía sexual, para que la fémina disfrute el sexo con plenitud, mantenga un buen nivel de apetito sexual y llegue al orgasmo fácilmente. Eso es lo que te revelamos en este artículo, elaborado por uno de los expertos de nuestras clases de sexo: cinco condiciones fundamentales que debe poseer el hombre para que puedas lograr y desarrollar tu satisfacción sexual…

 

El buen amante | Cómo es un hombre bueno en la cama

Cuando decimos que un varón es “bueno en la cama”, no sólo nos referimos a un hombre que tenga una buena potencia y sepa “durar” al hacer el amor. Tales cualidades ayudan, pero no son suficientes para satisfacer a una fémina, que puede llegar a aburrirse o cansarse del sexo a pesar de tener un compañero con buenos niveles de potencia y control. La satisfacción sexual de la mujer se multiplica si la energía sexual de ambos miembros de la pareja está en buenas condiciones, y el estado de dicha energía, relacionado directamente con las áreas física, mental, emocional y espiritual de la persona, se expresa en la actitud del hombre de varias maneras, entre las que destacamos las siguientes:

1.- Imaginativo y ameno. Se ocupa de que el argumento de la relación sexual sea variado y no caiga en la rutina y monotonía. En vez de ser repetitivo y aburrido, intenta que cada vez sea diferente, y es capaz de inventar nuevos escenarios, situaciones y fantasías que permiten que el magnetismo y la sensualidad se desarrollen con el tiempo.

2.- Hábil para el sexo oral y las caricias. Posiblemente se trate del aspecto más crucial del buen amante. Acariciar la piel de una fémina, y sobre todo: su clítoris, es un verdadero arte que todo hombre debería aprender.

3.- Que se cuide por dentro y por fuera. En general, la mujer tiende más que el hombre a cuidarse y desarrollarse interior y exteriormente. Pero si un varón se abandona, tarde o temprano dejará de ser satisfactorio no sólo para el sexo, sino también para otras facetas de la vida en pareja. Existen dietas especiales con efectos muy favorables tanto para la forma física como para la sexualidad del varón, y también métodos muy beneficiosos para trabajarse interiormente y obtener una mayor satisfacción sexual.

4.- Respetuoso y cariñoso. Que la mujer se sienta respetada es fundamental para sentirse satisfecha en el área sexual, mantener un buen nivel de apetito sexual, y llegar fácilmente al orgasmo. Asimismo, una actitud sinceramente cariñosa, de carácter constante y no enfocada a una finalidad sexual, anima a la mujer a dejarse ir hacia experiencias pasionales más profundas y a mantener mayores unos excelentes niveles de libido.

5.- Que tenga poco desgaste y no eyacule demasiado. Aunque un hombre tenga una buena capacidad, si no cuida su energía sexual y abusa de su número de eyaculaciones, el magnetismo en pareja irá perdiendo intensidad con el tiempo de forma irremediable. Por el contrario, hacer el amor sin eyacular es posible y aporta múltiples ventajas por las que merece la pena aprender este arte, ¿Te animas?

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