Consultas más frecuentes sobre sexualidad

consultas más frecuentes sobre sexualidadGracias a nuestro servicio de ayuda sexual gratuito -cuyo éxito puedes comprobar aquí– y al creciente número de visitas y participaciones en este blog, hemos establecido una estrecha conexión con el público de Internet que nos aporta datos y conocimientos de incalculable valor. Entre ellos se incluye la posibilidad de estimar cuáles son las preocupaciones sexuales más comunes de los hombres, mujeres y parejas. Con base en nuestra información y otras publicaciones de calidad*, hemos elaborado este artículo que recoge cuáles son las consultas sexuales más frecuentes de los usuarios y usuarias de la red.

 

Áreas de la sexualidad que generan más consultas

De entre todas las áreas de la esfera sexual del ser humano puede decirse que las que generan una mayor necesidad de consultar son las siguientes:

  • Métodos anticonceptivos y aborto
  • Violencia sexual
  • Tratamiento médico de las disfunciones sexuales
  • Transmisión de la infección por VIH y contagio de ITS
  • Aspectos de la salud física y mental relacionados con la sexualidad
  • Roles de género
  • Modalidades de la expresión de la sexualidad
  • Frecuencia y normalidad apropiadas de diferentes comportamientos sexuales
  • Infertilidad
  • Repercusión de los medicamentos sobre la respuesta sexual
  • Repercusión de las discapacidades físicas en la sexualidad
  • Masturbación
  • Anatomía sexual/reproductiva
  • Imagen corporal
  • Tamaño y apariencia de las mamas y de los órganos genitales
  • Orientación e identidad sexual

 

Clasificación de las demandas sexuales en atención primaria

Asimismo, nos hemos apoyado en el excelente trabajo de Toquero et al* sobre algunos ejemplos de las demandas más frecuentes que atienden los médicos de atención primaria en sus consultas:

1) Secundarias a problemas orgánicos.

Disminución o inhibición del deseo por alteraciones hormonales, dispareunia por prostatitis, himen perforado, disfunción eréctil por arterioesclerosis o diabetes, malformaciones genitales o estéticas, infecciones de transmisión sexual (ITS).

Enfermedades crónicas o invalidantes que pueden ocasionar disfunciones sexuales: lesiones medulares, diabetes de larga evolución, esclerosis múltiple, psoriasis, grandes quemaduras, enfermedades congénitas.

2) Secundarias a problemas psicopatológicos.

Depresión, psicosis, estrés psicológico, adicciones.

3) Secundarias a tratamientos.

a) Farmacológicos: inhibición del deseo por betabloqueantes, disfunción eréctil por antidepresivos, retardo o inhibición del orgasmo por IMAOs, disminución de la lubricación vaginal por antihistamínicos o anticolinérgicos, quimioterapia.

b) Médicos: diálisis, radioterapia.

c) Quirúrgicos: mastectomía, prostatectomía.

4) Educación sexual.

Expectativas poco realistas o falta de información que genera angustia, solicitud de información sobre efectos secundarios de enfermedades o tratamientos de la esfera sexual (incluyendo contracepción), infertilidad y reproducción asistida, prevención de ITS, reinicio de relaciones sexuales tras enfermedad (infarto), consultas sobre fisiología o anatomía.

5) Asociadas al ciclo vital.

Consultas de padres sobre el desarrollo sexual de sus hijos, adolescentes con dudas sobre su orientación sexual, pubertad precoz/retardada, dificultades en el inicio de relaciones sexuales, consultas sobre cambios asociados a la menopausia o sobre modificaciones de la respuesta sexual con la edad, mujer embarazada  preocupada por la conveniencia de mantener relaciones sexuales.

6) Dificultades propias de la vida sexual.

Eyaculación precoz primaria, impotencia coital psicógena, problemas de identidad sexual, conflictos de pareja.

*Toquero F et al. Guía de buena práctica en disfunciones sexuales. Organización Médica Colegial y Ministerio de Sanidad y Consumo. Madrid: IM&C, 2004.
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