Menopausia y sexualidad

menopausiaEn la menopausia, uno de los ámbitos de la mujer que se ve principalmente afectado es la sexualidad, en una proporción de entre el 40 y el 80%. La explicación fisiológica reside en que el descenso de los niveles de estrógenos reduce la función de soporte de la pelvis femenina, y por ello se ocasiona una disminución de la lubricación de tejido urogenital, estrechándose los labios y mermando la erección del clítoris, lo que en conjunto es capaz de acortar la duración del orgasmo e indirectamente afectar de forma negativa a la libido.

En el importante estudio VASS-AP, se halló una disminución de la excitación junto con un deseo sexual hipoactivo. Un 6,6% de las mujeres menopáusicas indicaron que carecían de deseo sexual, el 20% no tenía relaciones placenteras, el 50% tenía dificultad para el orgasmo y un 25% no podía alcanzarlo.

Además, existen otros factores que pueden influir de forma negativa en la respuesta sexual de la mujer durante el climaterio. Una evaluación psicosexual se hace necesaria durante la menopausia cuando aparece una falta de deseo o se tienen dudas sobre si se puede padecer frigidez. En estos casos es conveniente evaluar la respuesta sexual femenina (nivel de libido, facilidad para excitarse y capacidad de tener orgasmos) mediante preguntas dirigidas o un cuestionario validado, como el FSFI (Female Sexual Function Index).

Menopausia y sexualidad | Consejos

Asimismo, conviene visitar al médico de familia para que descarte un origen orgánico de la pérdida de apetito sexual. Problemas físicos postparto o tras intervenciones quirúrgicas pueden provocar disfunciones como el vaginismo, que no sólo afectan a la respuesta sexual femenina, sino que pueden originar problemas sexuales en la pareja de forma indirecta. Asimismo, diversos trastornos hormonales –hipotiroidismo, hiperprolactinemia, etc.- y/o del ánimo son capaces de afectar a la libido y originar deseo sexual hipoactivo y/o anorgasmia. Descartar un amplio abanico de enfermedades o procesos que pudieran ser la causa o perjudicar la función sexual es necesario para abordar de forma integral la frigidez de la fémina.

Entre los factores físicos que pueden afectar la sexualidad en la mujer durante la menopausia destaca la sequedad vaginal, que puede conllevar el padecimiento de dispareunia, definida como dolor en la vagina al mantener relaciones sexuales. También cabe preguntarse sobre la presencia de sofocos e insomnio. Dentro de los factores psicológicos deben valorarse el deterioro de la autoimagen, la existencia de cambios vitales o eventos estresantes, o la presencia de problemas en la relación de pareja.

En general, si la fémina no padece problemas físicos y conserva el equilibrio emocional consigo misma y con la pareja -en caso de tenerla-, es improbable que aparezca frigidez o se produzca una falta de deseo sexual, sino que más bien puede ocurrir todo lo contrario: que mejore y se amplifique la vida sexual de la mujer, sobre todo si se emplean técnicas que desarrollen la energía sexual.

Sexualidad y menopausia. Historias reales

Me aterra tener sexo en la menopausia

Soy una mujer de 51 años con menopausia, pero sin síntomas. Desde hace ya 5 años no he tenido relaciones sexuales y mi libido es muy baja. He empezado una relación y quisiera saber que puedo tomar para aumentar mi deseo sexual al máximo y disfrutar las  relaciones también al máximo. Pues me aterra y me da miedo dar el paso con mi pareja y que salga todo mal. También me gustaría saber con qué sería adecuado lubricarme para que la penetración no sea dolorosa, pues llevo mucho tiempo sin tener relaciones sexuales. Espero su comprensión y apoyo. Gracias.

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