Mi pareja me satura sexualmente

Aunque de las parejas que se separan por no superar la crisis de acoplamiento más del 50% lo hacen por motivos sexuales* -es decir, la falta de atracción o la insatisfacción sexual desde el inicio de la relación es un motivo importante de fracaso de la pareja- los profesionales de la medicina sexual sabemos que también la saturación sexual -la insatisfacción por exceso- puede desembocar en problemas sexuales y de pareja que culminen en una separación o divorcio.

me satura sexualmente

En el libro Sexo Sabio, de Antoni Bolinches, se define a la pareja pasional, como aquella que mantiene un sexo tan frecuente y gratificante que su propio disfrute les lleva a la saturación. Asimismo, el autor nos recuerda la frase: “El amor casi nunca muere de hambre, pero con frecuencia de indigestión”, de la escritora francesa Ninon de Lenclos.

Estas afirmaciones concuerdan bastante con nuestra teoría de la energía sexual, un concepto que es mencionado por el autor varias veces, sin llegar a definirlo, lo que puede llevar a la confusión a los lectores, pues se está hablando de un concepto de vital importancia para desarrollar los argumentos de la obra.

Asimismo, coincidimos en que el gran reto en la vida sexual de la pareja estable reside en encontrar la manera de mantener el interés sexual más allá de la fase pasional que suele durar entre 2 y 3 años, es decir, que la atracción y la satisfacción resistan el paso del tiempo.

Pero no coincidimos en que necesariamente la práctica sexual debe estar precedida del deseo propio y nunca ser consecuencia de una libido provocada por el deseo ajeno, pues se reprime la capacidad del cortejo dentro de la pareja. Una energía sexual en buenas condiciones permite una fácil activación de la libido -previamente apagada- cuya resolución en un orgasmo satisfactorio a través de un acto sexual desarrollado de manera correcta no acarrea ningún perjuicio para la pareja, sino todo lo contrario.

Sexo satisfactorio vs sexo gratificante

Y cuando hablamos de un acto sexual desarrollado de manera correcta descartamos prácticas que el autor de Sexo Sabio considera que a veces pueden resultar esenciales para obtener placer, como tragar semen, el sexo anal, o el beso negro, pues las consideramos perjudiciales para la energía sexual de la pareja, a pesar de que conocemos su uso creciente en la actualidad, y vemos que aunque estas prácticas pueden resultar gratificantes no contribuyen a la consolidación de un sexo satisfactorio que, según el autor, debe cumplir 3 requisitos:

  1. Mutuamente ejercido y gratificante
  2. Fortalece el vínculo afectivo
  3. Es la vivencia predominante a lo largo del tiempo

Nosotros creemos que el secreto de la satisfacción sexual no reside tanto en variar las prácticas y modalidades del sexo que se practica buscando siempre algo nuevo, pues así se corre el riesgo de caer en lo perjudicial e incluso en lo perverso. Por el contrario, creemos que el quid de la cuestión consiste en mantener la energía sexual de ambos miembros de la pareja en buenas condiciones a lo largo del tiempo, lo que robustece y diversifica las sensaciones placenteras, que dependen más de la calidad y cantidad de energía sexual disponible, que de los diferentes métodos físicos que se empleen para llegar al clímax.

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Bibliografía

*Bolinches A. Sexo Sabio. ISBN: 84-253-3631-7. Grijalbo Mondadori S.A., Barcelona, 2001.

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