Mujer con más deseo - Aumentar libido
Tener ganas de sexo y mantener una libido normal es uno de los retos sexuales de la mujer del siglo XXI.
Los servicios aquí espuestos han sido seleccionados por los médicos editores de esta web por su alta efectividad y sencilla realización, con el fin de brindar una serie de recursos útiles y prácticos a la usuaria, con el fin de que obtenga aprovechamiento y beneficios de esta web.
Servicios disponibles
Tutorial: subir el apetito sexual
Artículos sobre la falta de deseo
![]()
Aunque frigidez es un vocablo incluido en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, se trata de un término ambiguo que la sexología actual califica de confuso, impreciso y no apropiado para referirse a todos los trastornos sexológicos femeninos. No obstante, frigidez sigue siendo la única palabra utilizada por la mayoría de las personas ajenas a la ciencia de la sexología para referirse a todas y cada una de las disfunciones sexuales de la mujer. Así, frases como "creo que soy frígida", "mi mujer es frígida", etc. pueden referirse a realidades bien distintas. Con el fin de ayudar a aclarar este error, más adelante se describen las definiciones de los trastornos sexuales más comunes para los que por desconocimiento, suele emplearse el término frigidez.
La mujer puede tener alteraciones en cada una de las tres etapas de la respuesta sexual femenina: deseo, excitación y orgasmo.
1) Un deseo sexual anormalmente bajo caracteriza a la anafrodisia o deseo sexual hipoactivo o inhibido.
2) Conservar el deseo pero ser incapaz de excitarse es un trastorno de la excitación.
3) Ser incapaz de tener orgasmos se denomina anorgasmia.
Estos son los términos adecuados que deben emplearse para nombrar a las disfunciones sexuales femeninas.
*El concepto de energía sexual femenina, un término manejado por la mayoría de las tradiciones del mundo desde tiempos inmemoriales, va siendo cada vez más aceptado y asumido por las ciencias sexológicas occidentales. Chi, qi, prana, hurakan, etc. son algunas de las distintas denominaciones que distintas disciplinas otorgan al concepto de fuerza vital, una de cuyas cualidades es la llamada energía sexual femenina, cuyo manejo es todo un arte capaz de aportar beneficios de toda clase a la mujer. La falta de deseo femenino o anafrodisia se debe muchas veces a la pérdida de esta energía, y es una de las manifestaciones de su incorrecta gestión en las mujeres. Tanto la sexología occidental contemporánea como otras sexologías alternativas se toman muy en serio esta realidad. Tratar a la sexualidad con el respeto que merece es el primer paso para mantener el deseo sexual de las féminas en buenas condiciones.