fbpx

Andropausia | Causas y solución

andropausiaLos síntomas y tratamiento de la andropausia son poco conocidos por la mayoría de los hombres.

En la actualidad, la condición conocida comúnmente como “Andropausia” es denominada por los médicos especialistas Hipogonadismo Masculino de Inicio Tardío.

Se caracteriza por un déficit de andrógenos que se da con el avance de la edad, y se está convirtiendo en un tema de creciente interés en todo el mundo, no sólo por la comunidad médica, sino por los ciudadanos en general.

Numerosas investigaciones aportan resultados que demuestran una disminución progresiva de los niveles de testosterona con el paso de los años, e indican que una proporción importante de los varones mayores de 60 años presentan unas cifras de testosterona en sangre inferiores a las consideradas como normales en el adulto de 20 a 30 años de edad. Nosotros pensamos que esta situación puede evitarse y revertirse, y para ello asesoramos a nuestros clientes de todas las edades en nuestros cursos de sexualidad online y demás servicios de atención sexológica.

Andropausia | síntomas y tratamiento

En el hombre de edad avanzada la aparición de hipogonadismo puede ser facilitada por la presencia de factores de riesgo como diabetes mellitus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, obesidad, síndrome metabólico, hemocromatosis y enfermedades artríticas inflamatorias, renales o relacionadas con el VIH.

Los bajos niveles de esta hormona pueden producir un cuadro clínico caracterizado por falta de deseo sexual, disfunción eréctil, disminución de la fuerza y de la masa muscular, aumento de la grasa corporal, disminución de la densidad mineral ósea, osteoporosis, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, disminución del crecimiento de la barba y bajo estado de ánimo o depresión.

(Para autoevaluar la función sexual y como ayuda para descartar una posible repercusión conviene realizar algunos de los test sexuales masculinos que ofrece esta web.)

Cuando se sospecha este tipo de hipogonadismo, el médico puede decidir realizar unos análisis para determinar los niveles sanguíneos de testosterona total (en obesos: testosterona libre), LH y prolactina, así como otras pruebas que se consideren oportunas, como la valoración del estado de la próstata.

Por desconocimiento o desidia, esta condición puede pasar desapercibida para el paciente, pero este síndrome tiene tratamiento, y debe siempre consultarse al médico de familia si se cree que puede padecerse este problema, pues su diagnóstico precoz reduce consecuencias y previene complicaciones.

En esta página puede accederse a un interesantísimo caso clínico real de hipogonadismo presentado en el IV Foro Nacional de Salud Sexual (el 4º en orden de aparición): Disfunción eréctil en varón de 42 años como síntoma centinela de Diabetes mellitus, hipertrigliceridemia e hipogonadismo.

Andropausia. Caso clínico

Actualmente tengo 59 años. Durante mi etapa de pre y adolescencia tuve bastantes «gatillazos» aunque practicaba la masturbación con notable frecuencia; aún así, siempre ME NEGUÉ a abandonar las relaciones heterosexuales, aunque tuviera libido con significativos altibajos lo que me llevó a tomar estimulantes para «no quedar mal ante las distintas parejas que tuve a lo largo de mi vida».

He tenido diversas exploraciones físicas a través de distintos urólogos y andrólogos en genitales y a nivel de desarrollo (barba, morfología, vello en el cuerpo, etc.) y SIEMPRE me han categorizado dentro de la NORMALIDAD. El caso es que cerca de los 30 años, aproximadamente, perdí las erecciones nocturnas y, en consecuencia, las matutinas volviendo a recuperlas (después de tres décadas) hace varios meses (curioso ¡verdad?). Es bien cierto que he optado, en el último año, por reducir considerablemente los índices de colesterol y triglicéridos (diagnóstico de síndrome metabólico sin obesidad mórbida, SÓLO SOBREPESO, asimismo, valores de glucosa dentro de los parámetros normales) haciendo más ejercicio aeróbico (he estado practicando deportes pero sin continuidad a largo plazo), siempre con buena alimentación, sin «obsesión» por dietas (en estas áreas estoy bien documentado).

A los 47 años, por mi baja libido con altibajos variables periódicamente, y consiguiente déficit de respuesta eréctil (inestable con pérdidas ocasionales), me sometí a una analítica de testosterona (libre y total) dándome valores muy bajos. A raíz de ello, he estado con prescripción facultativa de Testovirón y, posteriormente, de Reandrón (ambos retirados del mercado, como Ud. bien sabe), por lo cual actualmente el factultativo que me atiende por la Seguridad Social (1 vez al año, dentro de un programa de urología-andrología que inicié hace unos 10 años por derivación del médico de familia) ha optado por el Textex Prolongatum (cada 3 semanas) complementado con Reandrón cada 8-10 semanas) dejando un intervalo de 2 semanas entre un producto y otro. En fin, los resultados SIEMPRE han sido ACEPTABLES con la testosterona de cualquier tipo (excepto con el Textex que parece ser de menor potencia por su dosificación periódica y composición. En consecuencia, ha existido mejora en la libido y en la calidad de las erecciones (hace años usaba también CAVERJET pero lo he ido abandonando la continuidad) . Aún así, en la analítica de distintos perfiles, sobre todo el hormonal, que se me realiza anualmente los valores son muy bajos en FSH, LH, DHEA, TESTOSTERONA LIBRE y TESTOSTERONA TOTAL.Siempre se ha considerado la obviedad de que la PITUITARIA, tiene una disfunción, pero se desconocen las causas.

Siempre he tenido diagnóstico de hipogonadismo tipo psicógeno, ante lo cual he discrepado porque existe cierta incongrucencia si tenemos en cuenta los aspectos mencionados fisiológicos y analíticos, por lo cual he comentado con los especialistas que si pudiera ser hipogonadismo por déficit de vascularización (durante más de 15 años sentía que no tenía riego sanguíneo en el pene, con el glande blanco, hasta el surco balanoprepucial, como sin la mínima tonicidad («muerto»), que no se mantenía ni para la micción, por las mañanas y en otros momentos del día, excepto cuando ingería estimulantes para no perder la erección en las «situaciones comprometidas»).

Actualmento, mantengo relacion sexual semanal con mi esposa actual (me he casado dos veces y tengo dos hijas…del primer matrimonio, no habiendo sido promiscuo a lo largo de mi vida,, a veces pienso que en las relaciones de fidelidad me ha condicionado mucho mi disfunción de libido y eréctil, un RETO DE LUCHA PERMANENTE). Mi esposa tiene «supuestamente déficit hormonal» y es pre-menopáusica desde finales de los 40 e inicios de los 50 años, en el ,momento presente con 52) he optado por la relación sexual sin eyaculación, en algunas ocasiones, para «no agotarla» y creo que esta alternativa le hace «estimular» el deseo sexual (que nunca posee) para otras horas del día o para el día siguiente. A mí me reconforta en el sentido de que no se sienta «utilizada sexualmente» (ya me comprende, verdad?), aunque mi esposa CASI NUNCA se NIEGA a mantener relación sexual sobretodo por su cultura e ideología, aunque como contrapunto, no es partidaria de posturas sexuales diferentes de las standard ni de uso de complementos eróticos.

Disculpe mi extensión, Doctor, pero he encontrado este espacio virtual y he sentido la NECESIDAD de APROVECHAR la OPORTUNIDAD que me brinda. Doctor, si es tan amable, desearía conocer su criterio al respecto de lo expuesto. Muchas gracias por la atención prestada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies