Disfunción eréctil y Diabetes

impotencia y diabetesLa disfunción eréctil (DE) es un problema que se observa frecuentemente en pacientes con diabetes mellitus (DM); se estima que la prevalencia de DE en diabéticos se encuentra entre el 20-71%, y que en aquellos pacientes con DM tipo 1, la incidencia a los 10 años es del 25% pudiendo llegar al 50% en diabéticos tipo 2. Según un estudio publicado en el año 2000, la diferencia de incidencia de DE en pacientes diabéticos y no diabéticos es del 50,7 por 1.000 personas/año frente al 24,81.

Estas grandes diferencias en la prevalencia de la disfunción eréctil -del 35% al ​​90 %- entre los hombres diabéticos podrían deberse a diferencias en las características de la metodología y de la población. La edad avanzada, la duración de la diabetes, un mal control glucémico, la hipertensión, la hiperlipidemia, el sedentarismo, el tabaquismo, y la presencia de otras complicaciones de la diabetes han demostrado que se asocian con la disfunción eréctil diabética en estudios transversales. La DE diabética es de etiología multifactorial y es más grave y más resistente al tratamiento en comparación con la DE no diabética. La optimización del control glucémico, el manejo de las comorbilidades asociadas y las modificaciones del estilo de vida son esenciales en todos los pacientes. La terapia psicosexual y de pareja es beneficiosa para los hombres con este tipo de problemas coexistentes. El hipogonadismo, comúnmente encontrado en la diabetes, puede necesitar la identificación y el tratamiento. Las dosis máximas de los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE5) son a menudo necesarias. Prostaglandina transuretral, inyecciones intracavenosas, dispositivos de vacío y prótesis de pene son otras opciones terapéuticas disponibles para pacientes que no responden a los IPDE5 y cuando los IPDE5 están contraindicados. La eyaculación precoz y la disminución de la libido son condiciones comúnmente asociadas a la DE diabética y deben ser identificadas y tratadas.

 

Impotencia y diabetes: Optimizar tratamiento de la diabetes reduce incidencia de disfunción eréctil

La combinación de ejercicio y restricción calórica que conduce a la reducción de peso durante un período de 6 meses ha demostrado mejorar la función endotelial, independientemente de la glucemia sanguínea.

Cambios en el estilo de vida como el cese del consumo de tabaco y del consumo excesivo de alcohol ha demostrado ser beneficiosos para la función eréctil.

En pacientes no diabéticos obesos con disfunción eréctil, la modificación del estilo de vida ha demostrado mejorar tanto la función eréctil como la endotelial.

El ejercicio físico, la alimentación saludable y la reducción de peso puede ayudar de muchas maneras, que incluyen: aumentar la confianza, una sensación de bienestar, y la mejora de la glucemia, perfil lipídico y control de la tensión arterial.

El control óptimo de la glucemia se ha mostrado efectivo para reducir el desarrollo de neuropatía y vasculopatía en diabéticos, lo que podría retrasar la progresión de la DE. Aunque no existen ensayos clínicos prospectivos a largo plazo, existen muchos estudios transversales en diabéticos que han demostrado que un mejor control de la glucemia se asocia con una mejor función eréctil.

 

La disfunción eréctil predice eventos cardiovasculares en diabéticos

La DE es considerada como una manifestación clínica de un trastorno vascular sistémico que afecta tanto al pene como a la circulación coronaria. En este contexto, la disfunción eréctil puede predecir de manera significativa el riesgo de enfermedad cardiovascular, enfermedad de la arteria coronaria, y eventos cardiovasculares ateroscleróticos en general, incluso independientemente de los factores de riesgo cardiovascular convencionales.

Esto significa que la DE puede ser considerada como un factor de riesgo independiente para la aparición de eventos cardiovasculares, tanto en los pacientes no diabéticos como en los diabéticos. Dado que en los pacientes con DM los síntomas y signos típicos de la isquemia cardíaca se ocultan a menudo, la disfunción eréctil podría ser útil en la identificación de la enfermedad arterial coronaria asintomática, por lo que puede mejorar la eficacia de las directrices actuales para la detección de enfermedad arterial coronaria silente en los pacientes diabéticos.

 

Bibliografía

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Gandaglia G. Erectile dysfunction as a cardiovascular risk factor in patients with diabetes. Endocrine. 43 (2) (pp 285-292), 2013.

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